
La medida, detallada en un informe de la Casa Blanca, responde a los aranceles del 82% que el territorio dominado por el Reino Unido aplica a bienes estadounidenses y se enmarca en una estrategia comercial más amplia que afecta a más de 60 países.
Las Islas Malvinas no estuvieron exentas de las subas arancelarias definidas por el gobierno de Estados Unidos. El presidente Donald Trump determinó que el territorio insular deberá pagar una alícuota del 41% para ingresar sus productos a suelo norteamericano.
En la tercera página de un informe distribuido por la Casa Blanca, las Islas Malvinas aparecen catalogadas bajo el nombre de “Falkland Islands”. Según este documento, dado a conocer hace algunas horas, la decisión parece ser una respuesta directa a los aranceles del 82% que la administración británica impone a productos estadounidenses.
El documento mencionado, que presenta la política comercial actualizada del gobierno de Trump, busca imponer tasas significativas en ciertos territorios, reflejando así tensiones económicas globales. De esta manera, las Islas Malvinas se integran en un contexto de disputas no solo territoriales sino también comerciales entre naciones globales de peso.
La política de Trump
El gobierno estadounidense fijó un arancel aduanero mínimo universal del 10% para todos los productos que ingresen a Estados Unidos. Además, aplicó aranceles superiores a unos 60 países con los que Estados Unidos tiene un déficit comercial. Las tasas entrarán en vigor a partir del 5 de abril.
Trump mostró un gráfico mientras hablaba en la Casa Blanca que indicaba que Estados Unidos cobraría un impuesto del 34% sobre las importaciones de China, de 20% sobre las importaciones de la Unión Europea, de 25% sobre Corea del Sur, 24% sobre Japón y 32% sobre Taiwán.
“Firmaré una histórica Orden Ejecutiva que instituye aranceles recíprocos a países de todo el mundo. Recíprocos quiere decir: ellos nos lo hacen a nosotros, y nosotros se lo hacemos a ellos”, dijo en la Casa Blanca. “Este es uno de los días más importantes, en mi opinión, de la historia de Estados Unidos”.
“Con estas acciones vamos a lograr hacer de Estados Unidos un gran país nuevamente. Trabajos y empresas volverán a nuestro país, romperemos barreras comerciales”, aseguró.
“Esta va a ser la era dorada de Estados Unidos”, resaltó el republicano, en lo que llamó “el día de la liberación”.
Los más afectados
Las tasas más altas del presidente afectarían a las entidades extranjeras que venden más bienes a Estados Unidos de los que compran, lo que significa que los aranceles podrían permanecer en vigor durante algún tiempo, ya que el gobierno estadounidense espera que otras naciones reduzcan sus aranceles y otras barreras comerciales que, según dice, han llevado a un desequilibrio comercial de 1,2 billones de dólares el año pasado.
Los países nombrados por el republicano fueron Vietnam (el arancel será del 46%), Taiwán (32%), Japón (24%), India (26%), Corea del Sur (25%), Tailandia (36%), Suiza (31%), Indonesia (32%), Malasia (24%), Camboya (49%), Sudáfrica (30%), Bangladesh (37%), Nicaragua (18%), Noruega (15%), Jordania (20%), Madagascar (47%), Myanmar (44%), Túnez (28%), Kazajistán (27%), Serbia (37%), Costa de Marfil (21%), Laos (48%), Botswana (37%), Argelia (30%), Lesoto (50%), Mauricio (40%), Fiji (32%), Liechtenstein (37%), Guyana (38%), Bosnia y Herzegovina (35%), Nigeria (14%), Namibia (21%), Brunei (24%), Venezuela (15%), Macedonia del Norte (33%), Malawi (17%), Zimbabue (18%), Siria (41%), Vanuatu (22%).
La mayor sorpresa de las placas difundidas por la Casa Blanca fue la ausencia de México y Canadá, que desde comienzos de año han estado inmersos en intercambios y cruces diplomáticos con Estados Unidos.
Esto se debe a que, en el caso de ambos países, no se aplican aranceles sobre las importaciones desde Estados Unidos, como parte del Tratado de Libre Comercio entre las tres partes, conocido como T-MEC.