Juan Bautista Alberdi por José Narosky

0
68

“La indignidad logra cómplices. La dignidad, amigos”.

Alguien imagina un mundo sin derechos, o una sociedad sin abogados?. El 19 de diciembre de 1958 la Junta de gobierno de la Federación Argentina de Colegios de Abogados, aprobó celebrar el Día del Abogado el 29 de agosto de cada año, en recuerdo del nacimiento de Juan Bautista Alberdi ocurrido en Tucumán en el año 1810.

Ese ilustre argentino, Juan Bautista Alberdi expresó: “Los hombres se dignifican postrándose ante la ley, porque así se libran de arrodillarse ante los tiranos”.

Los argentinos tenemos una norma, llamada Ley Fundamental. Es nuestra ConstitucióJUAN BAUITISTA ALBERDI, UN PACIFISTA. Por José Narosky

n, que es amplia, humanitaria y acogedora, pues invita a “todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino”.
Y esta constitución, se basó en un libro escrito a mediados del siglo XIX por un abogado tucumano, que tituló “Bases para la Organización de la República Argentina”.
Nos estamos refiriendo a un lúcido pensador argentino, Juan Bautista Alberdi.
En lo humano, fue un hombre triste, melancólico. Ya su llegada a la vida, vino envuelta en dolor. Su madre, Josefa Aráoz, falleció en el parto.
Su padre, Salvador Alberdi, -vasco francés- dejó esta vida teniendo Juan Bautista sólo 12 años.
Corría el año 1825.
Alberdi tenía 15 años pues había nacido en 1810, solamente tres meses después de la Revolución de Mayo.
Y ganó en ese momento una beca para estudiar Ciencias Morales en Buenos Aires.Entonces se trasladó desde Tucumán a la urbe porteña con un hermano mayor..Descubrió rápidamente que una gran ciudad puede ser un gran desierto. Aunque esté habitada. Consiguió entonces ingresar en la Facultad de Derecho. Se recibió de Abogado..
Siguió haciendo periodismo, escribiendo teatro, ejecutando música. ¡su poderoso talento era realmente multifacético!.. Con la caída de Rosas, regresó al país –Alberdi ya tenía 44 años- Fue electo diputado..Y algunas calumnias, por sutiles, le dolían más. Porque traían el agravante de la sutileza. Y el hombre superior que fue Alberdi, tenía ilimitada energía para defender su verdad, pero escasa fuerza para defender su persona.
A los 70 años regresó definitivamente a París, donde moriría en junio de 1884.
Pero la historia argentina ya dio su juicio definitivo, ubicando a Juan Bautista Alberdi como uno de nuestros grandes hombres que agregaron luz a la luz.
Y una de sus facetas más valiosas, la de pacifista, inspiró en mi mente este aforismo

“Muchos cantan cuando van a la guerra. Pero ninguno cuando regresa”.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí